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El polideportivo

Cuando la arquitectura moderna apuesta por espacios abiertos, L’Hospitalet de Llobregat propone la construcción de moles y calles minúsculas. El ayuntamiento alega que así puede poner gran cantidad de instalaciones a disposición de la ciudadanía en un espacio reducido, pero la cuestión es si la edificación de esas instalaciones en altura, una encima de otra, y sin dejar apenas espacio con las viviendas colindantes es coherente con el modelo de ciudad que queremos las personas que vivimos en ella.

Las dimensiones del nuevo polideportivo de Gasòmetre requieren de una modificación del plan urbanístico de la zona, ya que exceden tanto la altura máxima como la superficie máxima edificable previstas hasta el momento.

Esto afecta directamente a las personas que viven en los edificios colindantes, que se fiaron erroneamente de este ayuntamiento y de sus proyectos. Tal como se observa en el plan urbanístico del 2006 (aprobado el 23 de mayo de 2006 y actualmente, en 2020, en proceso de modificación), el espacio dedicado al polideportivo era el mostrado en la imagen siguiente, y cuya altura estaba planeada a 7 metros.

Con la nueva volumetría se hará un edificio de más de 18 metros de altura y que ocupará la totalidad de la parcela de Gasòmetre cuyos límites se situarán a escasos metros de las viviendas existentes. La afectación a las personas que viven allí resulta evidente, falta de luz, problemas de privacidad y SOBRETODO porque L’Hospitalet de Llobregat vuelve a apostar por un plan urbanístico más propio de los año 60, con calles minúsculas y edificios altos uno al lado del otro, sin apenas espacio entre ellos.

En la siguiente imagen se puede observar la comparativa de altura con referencia a los edificios colindantes. En la derecha aparecen representadas en sección vertical las diferentes alturas de los distintos edificios de viviendas de la calle Gasòmetre y a la izquierda los de la calle Cooperativa.

Además, haciendo un estudio del espacio disponible en la parcela del Gasòmetre, teniendo en cuenta los 15 metros de separación con los edificios colindantes, resulta que no cuadran los números, la superfície disponible es insuficiente para construir los 4300 m2 que ocupará el nuevo polideportivo según la información que publicó el propio Ayuntamiento durante el proceso participativo de 2019. Eso implica que el Ayuntamiento o bien reducirá las instalaciones que ofrecerá el polideportivo o bien aumentará su volumetría, reduciendo la distancia con los edificios y haciéndolo aún más alto.